El paso del tiempo le había dado a este antiguo costurero de mimbre, un aspecto poco favorable. Necesitaba un cambio. Pintarlo con acrílico color blanco roto porque es un color que me encanta, fue mi opción. Con decoupage completé todo su contorno exterior.
Cubrí el interior con una bolsa de lienzillo con las medidas exactas para que no quedaran pliegues, a su tapa cóncava la rellené con guata y forré con tela de gasa. Luego hice decoupage sobre la misma. Finalmente, decoré con entredós de algodón, cintas y flores de raso.